Santísimo cristo de la paciencia

Data de 2021.
Escultor: Nicolás Salzillo Gallo (primer tercio del s. XVIII).
Trono: Manuel Ángel Lorente Montoya y Hermanos Noguera Pastor (2003-2021).
Peso: 500 kilos.
Cabos de Andas: José Manzano Nicolás y Álvaro Beltrán Flores.
Camarera: Pepa Albarracín López.
Número de Estantes: 24.
Estandarte: Talleres “La Piamontesa”, Santiago Rodríguez López y Andrés Carrasco Pérez (2022).

historia

En Junta de Gobierno celebrada el 19 de abril de 2021, se daría cuenta de un proyecto de los jóvenes nazarenos José Manzano Nicolás y Álvaro Beltrán Flores acerca de fundar en el seno de la Cofradía de la Caridad una nueva hermandad bajo la titularidad del Santísimo Cristo de la Paciencia, imagen debida al escultor napolitano Nicolás Salzillo Gallo datada en el primer tercio del siglo XVIII, la cual preside la segunda capilla del lado derecho del templo de reparación de Santa Catalina (si bien su ubicación original fue donde se localiza actualmente el altar de San Cayetano).

Pero este anhelo verdaderamente correspondió al recordado sacerdote operario diocesano Jacinto Pérez Hernando, quien manifestaba en repetidas ocasiones su deseo de que la talla del Cristo de la Paciencia saliese en procesión, ya que le profesaba una inmensa devoción al encomendarse a Él tras contraer una enfermedad tropical que afectó considerablemente a su sistema circulatorio durante unas “Misiones” en México.

Ese mismo día, la propuesta fue respaldada por la mayoría de componentes de la Junta de Gobierno, frente a solo 2 votos en contra. Prosiguiendo con los trámites requeridos por el Obispado de Cartagena para autorizar esta nueva salida procesional en la víspera de Cristo Rey, la cual se convertiría en la tercera organizada por la cofradía, el doctor José Alberto Fernández Sánchez (a la sazón hermano de nuestra institución) redacto un amplio informe histórico donde puso de manifiesto que esta imagen, quizá, se tratase de una donación del propio artista en concepto de acción de gracias por su nombramiento como “Mayordomo” (equivalente a Hermano Mayor) de la Cofradía de Ánimas erigida en Santa Catalina, una responsabilidad que evidencia el prestigio que antaño poseyó dicha feligresía en la capital del Reino de Murcia, puesto que su hijo Francisco aspiró a dicha responsabilidad décadas más tarde sin ningún éxito, a pesar de su reconocimiento en el campo de la imaginería. A parte, se documentaría como hasta los años de la Segunda República, se celebraban cultos anuales en su honor y se adecentaba su altar con motivo de la festividad de Santa Catalina de Alejandría; encargándose de estos trabajos, en la década previa al estallido de la Guerra Civil, la familia Albarracín Viruete.

Prevista su primera salida en procesión en la tarde del 20 de noviembre de 2021, la lluvia obligó a posponerla al 19 de noviembre del año 2022, desfilando sobre el trono de María Dolorosa (2003), complementado con una peana artística rectangular tallada en madera y dorada, ejecutada en el taller de los Hermanos Noguera Pastor de Espinardo y donada por el Rvdo. Jacinto Pérez Hernando.

Manifestar como anécdota histórica de la imagen que la familia que durante varias décadas, hasta el primer tercio del siglo XX, la camarería de la imagen recayó en la familia Albarracín; siendo la misma familia la que más de 70 años después, asumió nuevamente la camarería, desconociéndose este curioso dato histórico. Por tanto, su camarera actual es Pepa Albarracín López, nieta y bisnieta de antiguos camareros del Señor de la Paciencia.

Ajuar

​A raíz de la fundación de la Hermandad de Ánimas, se configuró un interesante ajuar para la imagen del Cristo de la Paciencia en el año 2021: corona de espinas procesional y cetro plateado, labrados en Orfebrería Penalva de Cieza y donados por la familia Flores García y García Romero (respectivamente); ceñidor y ahogador del taller de Fernández Balaguer, de Valencia, regalados por el Rvdo. Jacinto Pérez Hernando; y otra corona de cuerda y espinas, de los hermanos Juan y Sebastián Martínez Cava, donada también por Pérez Hernando.

Texto: Miguel López Alcázar (Historiador del Arte y Cronista Oficial de la Cofradía de la Caridad)