LA CORONACIÓN DE ESPINAS
Data de 1997.
Escultor: José Antonio Hernández Navarro (2009-2013-2026).
Trono: José Lorente Sánchez y Manuel Ángel Lorente Montoya (1997-2008-2015).
Peso: Pendiente de revisión (en torno a 1100 kilos).
Cabos de Andas: Antonio Munuera Alemán y Bartolomé Pérez Bernabé.
Camarera: Sofía Zapata Ortiz.
Número de Estantes: 28.
Estandarte: Maruja Sellés Royo (1997).
ORÍGENES
El 18 de mayo de 1995, el mayordomo Francisco Antonio Pérez Sáez (a la sazón miembro de la Junta de Gobierno) se ofreció a constituir una nueva hermandad y “paso” en el seno de la cofradía bajo la denominación de La Coronación de Espinas, justificando por escrito su deseo de asumir el proyecto, puesto que él profesaba una gran devoción hacia el tercero de los Misterios Dolorosos al ser estante del “paso” homónimo de la Cofradía del Perdón, verdadero génesis de nuestra institución pasionaria. Un mes después, se aceptó la maqueta modelada por el joven escultor Arturo Serra Gómez, de la cual se conserva una interesante colección de fotografías en el Archivo.
Pero, a partir del 22 de febrero de 1996, los hermanos Antonio y Jesús Francisco Munuera Alemán se hicieron cargo de este proyecto, trasladado a la “Comisión Permanente para el Estudio y Aprobación de Nuevos Pasos”. Si bien se entregó un dossier que reuniría todos los requisitos para su viabilidad, el primer contratiempo se produjo el 23 de mayo, cuando el presidente Domingo Martínez Jiménez informa que por determinadas cuestiones, Serra se había desvinculado. Por ello, el mayor de los Munuera comenzaría una auténtica batida por la región y provincias limítrofes; manteniendo contacto con escultores como Gregorio Fernández-Henarejos (quien acababa de entregar un “paso” para la Cofradía del Amparo), el cartagenero Manuel Ardil Pagán (verdaderamente valorado por su obra civil) y el joven valenciano Fernando Nácher Celaya (recién ingresado en el campo de la imaginería). Una semana después, se aprobó la encomienda del nuevo grupo escultórico a Ardil, ya que fue el único candidato que ofreció garantías a la cofradía para aceptar de buen grado cualquier modificación u observación durante el proceso de talla.
Paralelamente, el trono fue diseñado y ejecutado por José Lorente Sánchez, quien junto a sus hermanos Juan y Manuel, consolidaban la saga de tronistas murcianos más importante del siglo pasado. Concebido entre los últimos meses de 1996 y la Cuaresma del siguiente año, presenta en la actualidad unas dimensiones de 1,90 x 3,90, fruto de las ampliaciones llevadas a cabo por Manuel Ángel Lorente Montoya en 2008; incorporándose dos nuevos brazos de luz laterales para reforzar la iluminación de cera en 2015.
El “paso” fue bendecido el 22 de febrero de 1997 en la iglesia de Santa Catalina, al acabar el Solemne Quinario al Santísimo Cristo de la Caridad. Sin embargo, debido a la premura de tiempo, en la procesión del 22 de marzo únicamente se estrenaron las efigies de Cristo y el sayón coronador; sumándose al año siguiente un segundo esbirro portando una caña. Acerca de la estética del conjunto, Ardil Pagán recibiría la petición expresa de reproducir la impronta del “paso” de La Caída de la Cofradía de Jesús (1752), obra de Salzillo, tanto en la indumentaria como en la fisionomía de los personajes. De hecho, se le exigió que la faz del Señor se inspirase en la del Cristo que preside dicho conjunto, pero los resultados no serían, ni por asomo, los presagiados.
ACTUALIDAD
La escasa aceptación, los desperfectos y la falta de garantías del propio escultor para que la obra recondujese su estado de conservación tras una restauración, abocaría a la cofradía y los estantes del “paso” a emprender la sustitución íntegra del misterio por otro de mayor calidad y originalidad, contratado el 7 de noviembre de 2005 con el escultor José Antonio Hernández Navarro.
La obra fue ejecutada en tres fases. La primera, concluida en 2009, consistió en la hechura de las imágenes del Ecce Homo, el soldado de la corona y un sayón localizado en el lateral del “paso” cuya peculiaridad residió en la pierna que asoma por la tarima, rompiendo con el marco de la composición; bendiciéndose esta triada en el último ejercicio del Quinario, el 7 de marzo de 2009. La segunda se llevó a cabo con el XX Aniversario de la fundación de la Cofradía de la Caridad, siendo nuevamente presidente de la Cofradía, Antonio José García Romero, incorporándose la imagen del centurión romano, para la cual posó el hijo del carpintero colaborador del artista de Los Ramos, luciendo la indumentaria del Publio Cornelio Escipión “El Africano” perteneciente a las fiestas de Carthagineses y Romanos de la trimilenaria Cartagena, fiestas declaradas de Interés Turístico Internacional.
Finalmente, la tercera consistiría en la anexión de la efigie de Poncio Pilato. Su origen es realmente curioso, puesto que en principio, la idea de los estantes era completar el “paso” con la imagen de un escriba. Sin embargo, Hernández Navarro planteó que, de realizarse la obra, optaría por una representación del prefecto de Judea. En sesión de Junta celebrada el 3 de junio de 2025, fue aprobada por unanimidad su hechura; presentándose en la tarde del 4 de marzo del año 2026 en la ermita del Pilar (sede del Cabildo Superior de Cofradías de Murcia) como acto estelar de la inauguración de la exposición “El Soberano del Cielo”, comisariada por el profesor Álvaro Hernández Vicente (doctor en Historia del Arte).
Texto: Miguel López Alcázar (Historiador del Arte y Cronista Oficial de la Cofradía de la Caridad)