Cofradía del Santísimo Cristo de la Caridad

Murcia

 

MURCIA 27 DE ENERO 2013


Celebramos este domingo, día 27 de enero a las 13 horas, la fiesta del Beato Manuel Domingo y Sol, Fundador de la Hermandad de Sacerdotes Operarios diocesanos que atiende pastoralmente este Templo de Reparación.


El Beato nació en Tortosa (Tarragona) el 1 de abril de 1836 y murió en la misma ciudad el 25 de enero de 1909
El Papa Pablo VI le declaró “Santo Apóstol de las vocaciones sacerdotales”, y fue proclamado Beato por el Papa Juan Pablo II, el día 29 de marzo de 1987.
Hoy le damos gracias a Dios por el gran regalo que hizo a su Iglesia en unos tiempos tan difíciles o más que
los actuales, con un sacerdote de una talla gigantesca, como lo atestiguan su vida y sus obras.

TESTIMONIOS DE LA SANTIDAD DE D. MANUEL DOMINGO Y SOL

En el Año Sacerdotal, he aquí algunos testimonios a raíz de su muerte:
El P. Ludovico de los Sagrados Corazones, Carmelita Descalzo:
«Ayer supe la muerte del santo Don Manuel. El luto ha de ser general. La Iglesia española pierde al sacerdote que más ha hecho por ella”.
Don José Solé, Obispo Auxiliar electo de Madrid, trazó este retrato de Don Manuel:
“Difícilmente se hallará un hombre más accesible, más amable, más llano, más sencillo… Su carácter era el de esos grandes hombres que aparecen de tarde en tarde en el mundo, que llevan en su corazón, escrito por el dedo de Dios, un decreto que ejecutar, y poseen en grado eminente todas aquellas cualidades que su alta misión exige. Rostro majestuoso, mirada serena, afable, tranquila, capaz de apaciguar las tempestades del espíritu; corazón grande, sensible, generoso, ardiente, caldeado siempre por intensa llama de amor divino”.
El jesuita P. Meseguer trató a D. Manuel (Mosén Sol) y escribió:
“El concepto que de Mosén Sol saqué, fue el de un alma entregada a Dios, poseída plenamente por Dios, llena de Dios… Por eso hablaba siempre de Dios, y eso con un agrado y facilidad encantadoras, sin esfuerzos, sin intermitencias. Se sentía a su lado la compañía de un hombre de Dios, que al mismo tiempo atraía y subyugaba, sin que pareciera que a su lado era posible ni la tristeza ni el pecado”.
El Arzobispo de Madrid, Señor Eijo y Garay, uno de los primeros seminaristas que llevó D. Manuel a estudiar en Roma, se expresaba así:
“Yo no puedo ver la muerte de nuestro Don Manuel como la de cualquier otra persona queridísima. Desde que yo tenía quince años le venero. Era nuestro padre; no le veremos con los ojos del cuerpo, pero está en el cielo… ¡Qué no hará él con la riqueza de los medios celestiales, si con los pobres medios humanos tanto bien hacía!...¡Dichosos ustedes, los que han podido vivir a su lado, enfervorizados siempre al ardor de su celo y recibiendo los ejemplos de sus virtudes!...Oremos todos unidos por él, y porque Dios nos haga hijos dignos de tal padre! ... »
 

ALGUNAS FRASES SIGNIFICATIVAS DEL BEATO

EUCARISTIA.
“Mi vida es Cristo, porque a Él hemos consagrado nuestro cuerpo, alma, intereses, ambiciones, fuerzas, y
cuanto tenemos… Nuestra vida interior sea Jesús Sacramentado.
Mi vida es un milagro de Jesús Sacramentado”.
VOCACIONES SACERDOTALES.
“Entre todas las obras de celo, no hay ninguna tan grande y de tanta gloria de Dios, como contribuir a dar
muchos y buenos sacerdotes a la Iglesia. La formación del clero es la llave de la cosecha en todos los campos de la gloria de Dios”.
VOCACIONES CONTEMPLATIVAS.
“Hoy como ayer, como en los días de Moisés, no basta pelear varonilmente en el llano; es preciso que en la montaña de la oración y del sacrificio haya manos levantadas”.
TODOS APÓSTOLES.
“Todos debemos ser auxiliares de Dios; todos tenemos esta vocación. No sabemos si estamos destinados a ser un río caudaloso, o si hemos de parecernos a la gota de rocío que envía Dios en el desierto a la planta desconocida; pero, más brillante o más humilde, nuestra obligación es cierta: no estamos destinados a salvarnos solos.
¡Cuán pocas veces hemos puesto nuestra palabra, nuestro talento, nuestra influencia, nuestros intereses al servicio de la gloria de Dios y para la salvación de las almas! ¡Cuán poco hemos meditado que Dios nos quería para  cooperadores suyos, cada uno según sus facultades y su vocación”. 

                                          

                                                

 HERMANDAD DE SACERDOTES OPERARIOS DIOCESANOS
Manuel Domingo y Sol sembró a manos llenas, y al final de su vida dejó establecidos 10 colegios para vocaciones eclesiásticas, la dirección de 18 seminarios en España y América, 2 Templos eucarísticos de Reparación, varios conventos de clausura y el Pontificio Colegio Español de san José en Roma.
Hoy, los sacerdotes operarios somos una Asociación sacerdotal, es decir, somos sacerdotes diocesanos unidos, con obediencia al Director general de la Institución, para poder servir con plena libertad y disponibilidad a las diócesis y a la Iglesia universal, siguiendo las directrices de los obispos.
Nuestra Hermandad desarrolla su misión en:
Europa:
Italia (Roma); Alemania (Munich); Portugal (Evora); España: Tarragona, Tortosa, Castellón, Valencia, Murcia, Guadix, Granada, Madrid, Majadahonda, Cáceres, Plasencia, Salamanca, Valladolid, Zaragoza.
Africa:
República Democrática del Congo; Angola.
América:
Argentina; Brasil; Perú; Venezuela; México; Cuba; Estados Unidos.
Las actividades están centradas en:
Seminarios; Institutos y Centros de Orientación Vocacional; Parroquias; Templos de Reparación; Editoriales; Colegios; Movimientos apostólicos…

Dirección General, en Roma: Via Della Cava Aurelia, 145, 10 int. 00165.
Tel. (39) 0639366927
Dirección en España: Madrid, Vallehermoso 38, 1º, 28015.
Tel 91.4462965

En Murcia: Gran Vía Escultor Salzillo 11, 6, 30004. Tel. 968. 211931

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